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No todas las arrugas son por envejecimiento: descubre la diferencia

Aunque la piel envejece al mismo tiempo que el resto del cuerpo, sin duda es un órgano mucho más expuesto a los factores medioambientales que aceleran la aparición de las marcas que deja el paso de los años. Sin embargo, en algunas personas, las arrugas aparecen incluso antes de que el envejecimiento se haga presente, pero, ¿cómo saber cuál es la razón por la que esa línea aparece sobre tu piel?

Si tienes dudas sobre si estás presentando signos de envejecimiento prematuro o se trata de arrugas características del proceso normal de tu organismo, sigue leyendo y te diremos cómo saber la diferencia.

Primero, algunos conceptos:

Epidermis: se trata de la capa exterior de tu piel y su labor es conformar una barrera física para proteger a tu cuerpo de los agentes externos.

Dermis: es la capa inferior a la epidermis, irrigada por vasos sanguíneos, que contiene el colágeno y elastina, que son las fibras que mantienen la piel firme, tersa y con apariencia joven.

Colágeno: se trata de una red de fibras que son producidas abundantemente por tu organismo hasta más o menos los 40 años.

Fibroblastos: son las células que producen las fibras de colágeno. Cuando la piel es joven, también tensan esas mismas estructuras ayudando a evitar que la piel pierda firmeza.

¿Qué origen tienen las arrugas?

  • Arrugas por exposición prolongada al sol: la luz del sol contiene diferentes tipos de rayos UV que, dependiendo de su longitud de onda, tienen diferentes efectos. Los rayos ultravioleta B (UVB) queman la capa superior de la piel, pero no pueden penetrar hasta la epidermis o la dermis; los rayos ultravioleta A (UVA) tienen una longitud de onda mucho más larga, por lo que su efecto es más profundo y pueden degradar el colágeno de la dermis, debilitando la piel y produciendo arrugas.

 

  • Arrugas por oxidación: cada vez que respiras, una fracción diminuta del oxígeno que inhalas entra en tus células formando lo que se conoce como radicales libres que se adhieren a los fibroblastos ocasionando que, con el tiempo, dejen de realizar su función, por lo que la aparición de las líneas de expresión se da con mucha mayor facilidad.

 

  • Arrugas por expresión: todos tenemos ciertos gestos que nos caracterizan, pero al igual que cuando se dobla una hoja de papel repetidas veces, esos gestos que hacemos incluso inconscientemente, van dejando líneas de expresión sobre nuestra piel, éstas, serán más o menos pronunciadas dependiendo de la salud de tu piel.

 

  • Arrugas por deshidratación: tu cuerpo es 70% agua, es un elemento presente en prácticamente todas las estructuras celulares, incluyendo el colágeno y la elastina. Por lo tanto, cuando no hidratas tu organismo de forma adecuada, las fibras pierden elasticidad y se rompen con facilidad, dando paso a las arrugas.

 

  • Arrugas por envejecimiento: la cantidad de colágeno y fibras elásticas en tu dermis disminuye naturalmente con el paso de los años, especialmente, después de los 30. Además, cuando pierdes la grasa que está bajo los tejidos de tu piel, va dejando “huecos”, provocando el hundimiento de la superficie.

Recuerda que no hay una receta mágica para retrasar los efectos del envejecimiento, sin embargo, una de las fórmulas ganadoras incluye: dieta balanceada y rica en antioxidantes; buen descanso, hidratación óptima y un tratamiento estético que le ayude a tu piel a regenerarse y mantenerse firme.

 

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Topics: Tratamientos faciales